Arquitectos: Alejandro Sánchez Ortiz y Juan Argudo Ferragut
Ubicación: Alicante, España
Fecha: 2025 – 2026
Superficie: 320 m2



La reforma parcial de la Unidad de Hematología del Hospital de Alicante surge tras la adjudicación de una licitación pública y plantea una intervención estratégica en el interior del edificio existente, concretamente en la mitad de la planta 7 de la torre D. El proyecto actúa sobre una zona especialmente sensible desde el punto de vista funcional y asistencial, abordando la reorganización del acceso a la unidad, la zona de servicios, el área médica y varias habitaciones del área común, con el objetivo de adecuar los espacios a las necesidades actuales de uso y mejorar su funcionamiento global.

La propuesta se centra en la optimización de la distribución interior para favorecer una organización más clara, eficiente y coherente de la unidad. A partir de la nueva implantación, se reorganizan las áreas de trabajo, apoyo y atención, mejorando la relación entre los distintos espacios y facilitando tanto los recorridos del personal sanitario como la experiencia del paciente. Entre las principales operaciones del proyecto se encuentran la conservación del vestíbulo de acceso existente, renovando su cerramiento acristalado, la eliminación del pasillo exterior de servicio para integrar nuevos usos asistenciales y la redistribución de habitaciones y dependencias médicas, configurando una estructura más racional y funcional.

Uno de los aspectos clave de la intervención es la reubicación del área de enfermería, que pasa a situarse en una posición central y estratégica dentro de la nueva organización de la unidad, reforzando el control visual, la eficiencia operativa y la conexión entre las distintas áreas asistenciales. Asimismo, la ampliación del pasillo principal hasta los 2,35 metros contribuye a mejorar la circulación interior, favoreciendo la accesibilidad, la movilidad de camas y equipos, y el cumplimiento de las exigencias propias de un entorno hospitalario de estas características.

El proyecto presta también especial atención a la calidad espacial de las habitaciones reformadas, manteniendo un esquema funcional contrastado y adecuado para el área de hematología. Se incorporan esclusas junto a los baños, diseñadas para permitir el paso de camas, y se proyectan baños accesibles en todas las habitaciones, dotados de soluciones adaptadas que mejoran la seguridad y autonomía de los usuarios. Del mismo modo, se dimensionan los espacios de estancia para ofrecer un mayor confort tanto al paciente como al acompañante, permitiendo al mismo tiempo el correcto desarrollo de la actividad médica y de enfermería.

La actuación se completa con mejoras orientadas al bienestar y a la humanización del espacio asistencial, como la optimización de la iluminación natural en una de las habitaciones intervenidas y la modificación de la altura del falso techo para alcanzar una altura libre de 2,50 metros. En conjunto, el proyecto transforma la unidad desde una perspectiva funcional, técnica y arquitectónica, generando un entorno más accesible, eficiente y amable, capaz de responder con solvencia a las demandas de la atención hospitalaria contemporánea.